Tratamiento para disbiosis intestinal en Palma de Mallorca


Intestino permeable


¿Sabías que en el 90 % de las personas la mucosa del intestino delgado no funciona bien? Su correcto funcionamiento es decisivo para nuestra salud ya que hace de barrera y nos protege de la constante agresión por parte de alimentos contaminantes y bacterias.

En estas personas, el tránsito intestinal suele ser irregular, los desechos se depositan en la pared del intestino y llegan a tapizarla, engrosándola hasta unos 7 centímetros de espesor, cuando el espesor normal de la mucosa debería ser de 3 mm. De esta manera, se impide la correcta absorción de nutrientes. El estancamiento de materias y la irritación acaban inflamando el intestino, llegando a veces a duplicar su tamaño.

Si el mecanismo selectivo de la mucosa intestinal no funciona bien, permite que penetren al medio interno productos de desecho, toxinas, pépticos de gran tamaño, alimentos mal digeridos, etc. Estas sustancias deberían eliminarse de nuestro organismo pero vuelven a entrar sobrecargando nuestro hígado, que es el principal filtro del cuerpo, originando numerosas enfermedades.

Las bacterias que habitan en nuestro intestino, responsables de la inmunidad, también se alteran, produciendo grandes putrefacciones o fermentaciones exageradas. A este desequilibrio de la flora se llama disbiosis. El cuadro se agrava con el estrés, exceso de medicamentos, malos hábitos alimentarios, genética, entre otros.

Para poder detectar la disbiosis os vamos a nombrar algunos de los síntomas típicos: picor nasal o de ojos, flatulencias, estreñimiento, picor anal, lengua blanca o pastosa, cansancio crónico o fatiga, dolor de cabeza, migraña, dolor muscular o articular, eczema, piel atópica, psoriasis, dormir mal, depresión, nerviosismo, intolerancias alimentarias, alergia, infecciones de repetición, pérdida de libido, etc.

En casa se puede hacer una prueba sencilla para saber si tienes disbiosis. Se trata de, apenas levantado por la mañana, echar saliva en un vaso de agua y observar. Si la saliva cae en forma de hilos, significa que hay disbiosis, sino, el agua permanecerá nítida.

¿Qué alimentos contribuyen a la disbiosis? Los azúcares refinados, harinas blancas, la miel, el pan blanco, pasta y bollería son los principales contribuyentes a desequilibrar la flora, incluso a alimentar la "mala flora".

Además, la carencia de vitaminas y oligoelementos, a causa de una absorción alterada por parte del intestino, contribuye a empeorar la situación, ya que las propias células de la mucosa intestinal pierden fuerza y encuentran disminuida su funcionalidad.

No somos conscientes pero la membrana que recubre nuestro intestino constituye la primera línea de defensa del organismo. Esta delgadísima pero extensa membrana mucosa es la responsable de detectar qué sustancias serán beneficiosas para nuestra salud, cuáles van a penetrar y cuáles no. Esto ocurre en condiciones de salud óptima, pero en la mayoría de las personas no sucede así, la mucosa está alterada constituyendo un intestino permeable o “pinchado”. Si extrajéramos la mucosa intestinal y la extendiéramos sobre una superficie plana, sería capaz de cubrir la extensión de una pista de tenis.

El cuadro formado por el intestino permeable, la disbiosis y el hígado sobrecargado, es caldo de cultivo para muchas patologías de ensuciamiento, metabólicas, autoinmunes y degenerativas. Todas ellas son prevenibles, si eliminamos los factores causales de una dieta inadecuada.

En resumen, cuantos más síntomas de disbiosis tengamos, más alterada está nuestra salud intestinal. Y nos está indicando que es el momento de actuar y revisar nuestros hábitos alimentarios poniendo freno al proceso. Así, lograremos apaciguar los síntomas, evitar enfermedades posteriores y alcanzar una buena calidad de vida.

Contacta con Carolina Holzmann y obtén un adecuado tratamiento para disbiosis intestinal.
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